martes, 13 de enero de 2015
CAP 1
Cogí mi maleta y miré a que hora salía el metro que me llevaría a la casa de mi padre. Hacía mucho frío y fuera estaba nevando , odiaba el frío. Me abrigué mas con mi bufanda y me senté en un banco a esperar él metro.
Saqué mi móvil , y miré la hora , eran las ocho y media , una buena hora . Suspiré y apoyé mi cabeza en la pared, cerré los ojos y me quedé dormida.
-Eh , tu , chica-oí
Abrí los ojos lentamente y vi a un chico al lado mio sonriéndome. Me rasqué la cara y le miré. Era un chico bastante atractivo , de los que no se ven en todos lados.
-¿Estás bien?-preguntó sacándose los guantes de las manos
-Em.. si , eso creo-tosí.
-Creo que te has quedado dormida-dijo
-Buena observación- me incorporé.
El chico rió y me volvió a mirar.
-¿Que metro estás esperando?-preguntó
-El de las...-miré mi reloj-¡Mierda!, - me levanté rápidamente.
-Adivino , los has perdido-dijo
-Joder, si , se me ha pasado, ha salido hace media hora y no se cual tengo que coger ahora-cogí mi bolso.
-Tranquila, no te alteres. ¿A ver hacia donde vas?-preguntó
-No... no lo se-me toqué la cabeza
-Pues si que estás perdida-rió él chico.
-Voy hacia alrededores, a las casas que hay al lado de la playa.
-Vale, vas al mismo sitio que yo así que tranquila, sale otro metro de aquí diez minutos-miró su reloj.
-Vale-suspiré sentándome en el banco.
Aquel chico me miró y volvió a sonreír.
-¿Que?-dije mirándole.
-¿Te han dicho alguna vez que eres preciosa?
Espera, ¿me acababa de llamar preciosa? Me sonrojé ante sus palabras y agaché la cabeza.
-No te estoy regalando el cumplido eh, no pienses que se lo digo a todas.
-No pensaba eso-dije tímidamente mirandole.
Se quedó callado unos segundos y sonrió. Dios tenía una sonrisa tan perfecta.
-Soy Derek, que no me he presentado-dijo acercando su mano a mi.
Miré su mano y mi boca creó una pequeña sonrisa.
-Caitlin-le di la mano.
Los dos nos quedamos mirando y sonreímos, era algo incomodo, pero me gustaba. Llegó el metro , Derek y yo nos levantamos. Yo cogí mi maleta y mis cosas y nos subimos los dos en uno de los vagones. El se sentó en un asiento y me guardó otro a mi, así que me senté a su lado.
-¿Vives cerca de la playa?-le pregunté
-No, no ,vivo por el centro pero voy a ver a mi primo que vive en una casa de Hermandad.
-Ah, vale.
Durante el trayecto no dijimos apenas nada, yo le miraba de reojo y lo observaba ,era realmente guapo, tenía él pelo castaño y los ojos oscuros como el carbón. Llegamos a la parada, los dos nos levantamos y nos bajamos del metro. Derek se quedó quieto y me miró.
-¿Esto significa que no te voy a volver a ver ?
Le miré
-No se-dije
-Bueno , dejémoslo en manos del destino -sonrió y se fué
Dios este chico me estaba gustando mucho. Cogí mis cosas y me dirigí a la salida para pedir un taxi que me llevara a casa. El taxi no tardo mucho en llegar, le di la dirección y se puse en camino.
El taxi paró justo delante de la casa, pagué al taxista y salí del coche mientras él cogía mi maleta.
-Feliz Navidad-me dijo aquel taxista
-Igualmente-sonreí
Cogí mi maleta y entré por la puerta del jardín ya que la puerta estaba abierta. Entré con mi maleta y me dirigí a la puerta. Subí las escaleras que había y llegué al portal. Suspiré y acto seguido llamé a la puerta. La puerta de la casa se abrió.
-Caitlin-dijo mi abuela
-Hola abu-me acerqué a ella y la abracé.
-Que mayor estás mi niña-acarició mi cabeza-Pasa, pasa no te quedes ahí que hace frío.
Sonreí y entre, la casa olía a los pasteles que me hacía mi abuela siempre que iba a visitarla.
-Estarás muy cansada-dijo mi abuela.
-Un poco, siento haber llegado tan tarde-dije
-Tranquila , no pasa nada. Tu ahora instálate.
-Gracias abuela-le di un beso en la mejilla.
-Una pregunta, ¿donde quieres instalarte? aquí o en tu casita.
-Si no te importa preferiría dormir en la otra.
-Vale, cariño, yo voy a prepararte la cena y te la llevo.
Sonreí y salí con mi maleta por otra puerta. Os lo explico, al lado de mi casa hay como un gran almacén donde guardo todas las fotografías que he hecho al largo de mi vida, es un almacén muy grande, y ahí colocaron mi habitación hace tiempo . Pero es como un piso, hay baño, cocina y otra sala donde guardo las fotos y trabajo con ellas.
La habitación la decoré yo, si no quedaría muy soso. Entré y dejé mi maleta en la entrada. Observé la habitación , estaba tal y como la dejé la ultima vez. Estaba muy cansada así que pasé de deshacer mi maleta. Cogí dos toallas y me fui al baño, me desnudé y deje la ropa en el lavabo. Abrí el grifo para que se calentara el agua y me puse un poco de música. Toqué el agua con la mano para ver si ya estaba caliente y me metí. Me apoyé en la pared de la ducha y dejé que el agua cayera lentamente sobre mi. Estuve un rato hasta que mi cuerpo parecía una pasa. Enrosqué una toalla en mi cuerpo y la otra me la puse en la cabeza. Salí del baño y vi a mi abuela´dejando un plato de comida sobre la mesa que había en la pequeña cocina de mi habitación.
-Cielo te he preparado algo para que comas, que se te ve muy delgada.
-Abuela siempre me dices lo mismo-reí
-Las abuelas nos preocupamos mucho-dijo ella.
Reí.
-Oye abu...¿donde está mi padre?-pregunté
-Ha salido-dijo ella
-Como siempre-agaché la cabeza.
-Caintlin, el tenía ganas de que vinieras.
-Ya lo veo-dije.
-Sabes que te quiere-se sentó en mi cama.
-Pues no lo parece , nunca me llama, nunca me felicita por mis cumpleaños y nunca se interesa por como me va la vida o si estoy bien.
-Cariño, ya sabes como es, ahora descansa , lo necesitas-dijo levantandose de mi cama.
Se acercó a mi y me dio un beso en la mejilla.
-Buenas noches -dijo caminando hacia la puerta
-Buenas noches abuela-dije.
Volví al baño y terminé de secarme. Salí y cogí mi maleta para ponerme el pijama. Me lo puse y me senté en la mesa de la cocina a cenar el bocadillo que me había hecho mi abuela. Mientras miré un poco mi el Instagram y Twitter. Me lo acabé muy rápido ya que estaba hambrienta , me levanté y fui a lavarme los dientes. Cuando acabe me dirigí a la cama, la abrí y me metí dentro de ella. De repente alguien llamó a la puerta.
-Adelante-dije extrañada.
La puerta se abrió y yo giré mi vista hacia ella.
-Papá-dije
-Hola hija
-Pensaba que te habías ido-agaché la cabeza
-Si, pero he decidido volver pronto porque sabía que estarías aquí
-Ya...
-Me alegra mucho que ahora vayas a vivir con nosotros.
-En serio-levanté la ceja
-Claro, tenía muchas ganas, se acercó a mi cama
-Pensaba que no te importaba.
-Me importas mucho, eres mi hija.
-Pues no lo parece-le miré
-¿Por que dices eso?-me miró extrañado
Solté una risa irónica
-¿Que día es mi cumpleaños ?, papá-pregunté
El se quedó unos instantes callados.
-Yo....
-Ves, no lo sabes, no sabes ni que día nació tu hija-mis ojos se empezaron a llenar de lágrimas
-Se me ha olvidado-mi padre agachó la cabeza
-Ya lo veo-una lágrima cayó por mi mejilla-Déjame sola, por favor-sequé mi mejilla con la mano.
Mi padre se levantó lentamente y salió de la habitación. Yo bajé la cabeza y me puse a llorar.
....
Unos rayos de luz entraron por mi ventana , me rasqué los ojos y los abrí lentamente. Giré mi cuerpo y miré el techo. Bostecé y cogí mi iphone que estaba encima de la mesita de noche, miré la hora, eran las once de la mañana, pero como era sábado no tenía nada que hacer , así que me levanté y me puse las zapatillas. Cogí un abrigo y salí a la calle a que me diera el aire, hacia un día soleado y eso me gustaba.
No se que haría ahora que ya había terminado el bachillerato, me gustaría estudiar pero no sabía el que , creo que de momento buscaría trabajo y luego ya vería.
Respiré un poco de aire fresco y luego entre en casa o me iba a resfriarme .
-Hola cielo-dijo mi abuela saliendo de la cocina.
-Buenos días -sonreí.
-Ven pasa, te he hecho un café calentito.
-Gracias pero no hacia falta, podía hacérmelo yo
-Lo se pero ya sabes como soy -rió al igual que yo.
-¿Y mi padre?-dije entrando en la cocina
-Trabajando-dijo ella.
-¿De que trabaja?
-De segurata
-Ya....-me senté en la silla
Cogí el café que había en la mesa y me lo bebí con cuidado de no quemarme.
-Abuela, creo que hoy iré a buscar trabajo, se que mi madre me ha dejado dinero pero, no se quiero ganarlo por mi misma.
-Eso está bien hija.
-Mientras seguiré con mis clases de baile.
-Tu siempre haz lo que te haga feliz Caitlin
Sonreí. Cuando termine de desayunar fui a mi habitación y me arreglé un poco para salir a la calle. Pedí un taxi que me llevara al centro de la ciudad y allí empecé a mirar sitios donde poder encontrar un trabajo. Miré por tiendas pero en ningún sitio necesitaban una vacante , así que seguí buscando. Pasaron un par de horas y no encontraba nada así que decidí dejar de buscar por hoy. Tenía un poco de hambre , caminé unas cuantas calles hasta que encontré una cafetería. El nombre de la cafetería me atrajo así que me paré. En la puerta había un cartel que ponía:
"Se busca camarero/a"
Sonreí y arranqué el cartel de aquel cristal, puede que hoy fuera mi día de suerte. Abrí la puerta y entre, observé aquel lugar, era bastante grande. Me acerqué a la barra que había.
-Hola, perdona he leído el cartel y me interesa el puesto.
El hombre de la barra me miró.
-¿Cuantos años tienes?
-Dieciocho -contesté
-¿Tienes un currículum?
-Si, claro, aquí tiene-se lo entregué.
-Vale, un momento.
-Vale
El señor entró en una habitación , y yo me quedé apoyada en la barra, miré hacia un lado para observar mas detalladamente aquel lugar. Algo hizo que mi mirada se clavara en un chico que estaba de espaldas, pero me sonaba. Aquel chico se levantó y se giró hacia donde estaba yo. Me miró, dios ¡era Derek! En esos momentos me puse nerviosa, no sabía que hacer, así que me quedé quieta.
-Chica-dijo el señor de la barra.
Miré al frente
-Estás contratada, aunque al mes solo podemos pagarte seiscientos.
-Está genial, me quedo el puesto-sonreí-¿Cuando puedo empezar?
-Esta noche si quieres, espera un momento y te digo como funciona todo
-Muchas gracias-dije.
Volví a mirar hacia el lado y vi como Derek se acercaba a mi.
-No pensaba que el destino haría que nos viéramos tan pronto-dijo apoyándose a la barra
-Ni yo que nos volveríamos a ver-le miré.
Él me miró fijamente y sonrió. Dios creo que este chico era un ángel.
-Caintlin , ¿verdad?
-Veo que tienes buena memoria-reí.
-La verdad que no , solo con las cosas bonitas-sonrió
No se como lo hacía pero este chico siempre conseguía que me sonrojara.
-¿Y que haces tu por aquí?-preguntó
-Buscaba trabajo y lo he encontrado aquí.
-¿No estudias?
-He acabado el bachillerato y ahora no se que estudiar así que mientras tanto quiero ganar algo de dinero¿ y tu?
-Yo estoy haciendo una carrera de medicina.
-¿Cuantos años tienes?-pregunté
-Veintiuno , y tu dieciocho supongo
-Acertaste-reí.
-Me gusta tu sonrisa, es especial-dijo
-No me lo dice todo el mundo.
-Ya , pero yo soy diferente-me guiño un ojo- Hagamos una cosa , tu me das tu numero y te invito a dar una vuelta algún día de estos.
-Acepto-dije
Saqué un papel y un boli de mi bolso y le apunté mi numero. El lo cogió y antes de irse me dio un beso en la mejilla. Salió de aquella cafetería y yo sonreí como una tonta.
Llegó la noche y yo iba a empezar a trabajar como camarera en aquella cafetería, me puse unos shorts baqueros con unos calcetines negros altos unas botas granates y un jersey algo largo del mismo color de las botas. Para trabajar solo necesitaba ponerme una especie de delantal , podía ir como quisiera.
Estaba algo nerviosa , tenía miedo a hacerlo mal pero yo que´ria hacerlo lo mejor posible. Durante la noche lo estuve haciendo bien , y disfrutaba haciéndolo. Eran las diez y como la gente ya estaba servida me senté en un taburete y me apoyé en la barra
-Lo estás haciendo genial-dijo el jefe.
-Gracias.
De repente la puerta de la cafetería se abrió y entraron un grupo de chicos , era unos cinco chicos vestidos con el mismo jersey con unas iniciales grabadas en la prende , parecían esos jerseys que llevan en las hermandades. Los observé , ellos entraron riéndose a carcajadas , haciendo mucho ruido y se sentaron en una de las mesas que había pegadas a la pared. Me levanté para atender a unos señores , y les tome nota.
-Eh, tu , niña , ven-dijo uno de los chicos de aquel grupo.
Yo no les hice caso y acabé de tomar nota a aquellos señores.
-Chavala , ¿estás sorda?-volvió a decir el mismo.
A mis espaldas se oían las risas de los demás chicos que aquel grupo. Me giré y les miré, vi que me estaban mirando el culo y me acerqué a ellos. Mi mirada se clavó en uno de los chicos, el que me estaba llamando, creo. Era un chico moreno , con algo de barba pero no en exceso y con el pelo un poco revuelto
-¿Quien te crees que soy para que me llames de esa manera?-dije dando un pequeño golpe su mesa.
Le miré, mis ojos se clavaron en los suyos, eran... realmente bonitos.
-La que me va a servir un trozo de esa tarta tan buena que tenéis ahí-dijo señalando la tarta con su mano.
Sonrió pero sin llegar a enseñar los dientes . Me incorporé y apunté .
-Cretino-susurré , pero lo suficientemente alto para que él lo oyera.
-Eh, sin faltar preciosa-me miró de arriba a bajo y se mordió el labio.
Dios que asco.
-Vosotros , ¿queréis algo?-dije algo borde.
-Uy , que borde... a nosotros nos tienes que tratar con mas cariño, que seguro que somos lo mas interesante que ha entrado por aquí-dijo aquel chico moreno.
Pasé de su comentario y apunté lo que los demás me decían. Me giré y fui a la barra a que prepararan el pedido. Mientras les serví la comida a los señores de antes.
-Dios, que culo tiene-oí por detrás mió.
Me acerqué a la barra a coger la comida que aquellos chicos y le la llevé a su mesa. Puse todos los platos en aquella mesa y cogí la bandeja.
-Aquí os dejo la cuenta-la dejé en la mesa.
-Así me gusta, amable.
-¿Contento?-dije
-Hombre, yo se otro forma con la que me puedes poner contento-me guiño el ojo.
Vale, no aguanté más. Cogí la tarta que tenía en frente y se la aplasté el jersey . Él se levantó de golpe y se miró el jersey mientras los trozos de tarta caían al suelo.
-¿Pero que coño haces niñata?-me cogió del brazo fuertemente
-Jódete-le miré asqueada.
Sus amigos se reían. El chico tiró la silla al suelo con fuerza y me miró cabreado. Un señor se levantó de su mesa y vino hacia nosotros.
-¿Te ha hecho algo este chico?-me preguntó
-Usted no se meta si no quiere acabar mal-dijo él acercando se al señor.
-Tu lárgate de aquí si no quieres que llame a la policía-dijo mi jefe apartando a aquel chico de mi lado.
-Vámonos tío , no nos puede pillar la policía-dijo un chico rubio agarrándolo del brazo.
El chico moreno se acercó a mi , bajó su mirada a mi cuello y de un golpe arrancó el colgante que llevaba puesto.
-Eh ,¿que haces? devuélvemelo-dije algo cabreada.
-No-se acercó más a mi, demasiado diría yo-Así tengo escusa para volverte a ver-susurró
Ese susurró provocó un escalofrío en mi al notar su aliento chocando en mi boca. Me guiño un ojo y salió con los demás de la cafetería.
Espera aquel chico acababa de llevarse el único recuerdo que tenía de mi madre.
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